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La leyenda de la tortuga celestial

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En el corazón de la antigua China, donde el cielo tocaba la tierra y los ríos fluían salvajes, siempre con la amenaza de desbordarse con sus crecidas, nació una leyenda destinada a entrelazar el destino de una nación con los hilos del cosmos.

Esta es la historia de Yu, aquel que, antes de su ascenso a la eminencia como emperador y fundador de la dinastía Xia, se encontraba inmerso en una gesta contra las indomables aguas que asolaban sus tierras.

Imbuido en la misión de realizar obras de ingeniería fluvial, el destino lo guió hacia un encuentro que marcaría el curso de su vida y la de su pueblo para siempre.

Esta historia se convertiría en una pieza clave de la filosofía china y, en parte, daría origen a un sistema de acupuntura moderno conocido como acupuntura abdominal o tortuga celestial.

Acompáñame en este relato en el que entrelazaremos historia y leyenda.

Yu el Grande y la tortuga celestial

Mientras trabajaba en la contención de las aguas del río Amarillo, Yu fue testigo de un evento revelador: de entre las aguas turbulentas emergió una tortuga de proporciones míticas. Su cabeza tenía rasgos de dragón, símbolo de la autoridad divina y el poder imperial.

Pero más allá de su apariencia majestuosa, era el caparazón de esta criatura el que capturó la esencia del misterio: sobre el caparazón se hallaban inscritos símbolos desconocidos, un mensaje cifrado directamente del firmamento.

Convencido de que aquel ser era un mensajero celestial, Yu y los más grandes sabios de la época se dedicaron en mente y en espíritu al desciframiento de este enigma.

El robusto caparazón de la tortuga simbolizaba protección, longevidad y estabilidad, mientras que la cabeza de dragón representaba poder, sabiduría y autoridad.

En la mitología y filosofía china, el dragón y la tortuga son criaturas de gran importancia, encarnando la unión del cielo y la tierra, lo espiritual y lo material.

Otra característica de la tortuga es que su caparazón presentaba un diseño de puntos que formaba nueve números con una disposición especial.

Estaban coloreados en nueve sectores, presentando una curiosidad matemática. Los números sumaban 15 en cualquier sentido, tanto en horizontal, vertical o diagonal.

El estudio de los sabios llevó a desentrañar los trigramas y el Bagua, fundamentos del I Ching, que articulan las leyes eternas del cambio y la interrelación de todas las cosas

El diagrama de la tortuga celestial aplicado a la acupuntura moderna

Volviendo a la época moderna, en 1971 el dr. Bo Zhiyun, a raíz de su experiencia clínica con sus pacientes, comenzó a vislumbrar que algunos puntos sobre el abdomen parecían responder y tratar diferentes zonas y tejidos en el cuerpo.

Al continuar su investigación y recopilar todos esos puntos encontró un patrón: una representación del cuerpo humano que en cierta manera se parecía a una tortuga.

Además el dr. Bo Zhiyun se fijó que el plastrón o peto de la tortuga se parecía a un abdomen humano. Un hecho que parecía confirmar las pesquisas de Bo.

Siendo el dr. Bo conocedor de la antigua leyenda de Yu y mítica tortuga, paso a representar y a llamar esa proyección como “tortuga celestial”. Algo que llevaría a Bo a consolidar y a crear en 1991 la que llamó “acupuntura de Bo” o como se conoce ahora, acupuntura abdominal o tortuga celestial.

Paco Lliso

Titulado Superior en Terapia Tradicional China por el Real Centro Universitario Escorial - María Cristina, Experto Universitario en Acupuntura Bionergética y Moxibustión por el departamento de fisiología de la Universidad de Santiago de Compostela

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